
Los espacios abiertos siguen siendo una de las tendencias más valoradas en el diseño de interiores. Cocinas conectadas con el salón, estudios integrados en el dormitorio o zonas de trabajo dentro de una estancia principal permiten aprovechar mejor los metros disponibles y aportar una mayor sensación de amplitud.
Sin embargo, vivir en un espacio abierto no significa renunciar a la intimidad ni a una distribución bien definida. Existen muchas soluciones para separar ambientes sin hacer obras, fáciles de instalar, versátiles y capaces de adaptarse a distintos estilos decorativos.
Estanterías abiertas para dividir sin restar luz
Las estanterías abiertas son una de las opciones más prácticas para delimitar espacios. Permiten separar visualmente dos zonas sin crear una barrera completamente cerrada y, al mismo tiempo, aportan espacio de almacenamiento.
Pueden utilizarse, por ejemplo, para diferenciar el salón del comedor, crear un pequeño recibidor o separar una zona de trabajo del resto de la estancia. Para evitar que el espacio resulte recargado, conviene combinar libros, plantas y objetos decorativos dejando algunos huecos libres.
También permiten realizar una redistribución cuando sea necesario.
Biombos, una solución flexible y decorativa
El biombo ha vuelto a convertirse en una pieza habitual en proyectos de interiorismo. Su principal ventaja es que puede colocarse y retirarse fácilmente, por lo que resulta especialmente útil en viviendas con espacios que necesitan cambiar de función a lo largo del día.
Los diseños de madera, fibras naturales o rejilla aportan calidez y encajan especialmente bien en ambientes mediterráneos, nórdicos o de inspiración natural.
Un biombo puede utilizarse para ocultar una zona de trabajo, separar el vestidor del dormitorio o crear un rincón más íntimo dentro de una estancia amplia.
Paneles de listones de madera
Los paneles formados por listones verticales de madera se han convertido en una de las soluciones más utilizadas para dividir espacios de forma elegante. Permiten que la luz circule, generan profundidad visual y aportan textura a la decoración.
Pueden colocarse entre el salón y el comedor, en la entrada de la vivienda o como separación entre el dormitorio y el vestidor. La madera natural ayuda a crear un ambiente cálido, mientras que los acabados oscuros o lacados aportan un estilo más sofisticado
Puertas correderas y paneles móviles
Cuando se necesita una separación más completa, las puertas correderas de superficie o los paneles móviles pueden ser una buena alternativa. Se instalan sobre guías exteriores y permiten cerrar una estancia cuando se necesita mayor intimidad.
Los modelos de cristal son especialmente interesantes para separar la cocina del salón sin perder luminosidad. También ayudan a limitar la propagación de olores y ruidos, manteniendo la sensación visual de espacio abierto.
Los paneles opacos, por su parte, funcionan bien para crear un despacho ocasional, dividir una habitación grande o separar una zona de descanso.